miércoles, 18 de marzo de 2009

LA PUTA IGLESIA

Póngase, por ejemplo, la foto del palacio episcopal madrileño del cardenal Rouco Varela junto a la de un niño africano moribundo, y añádase como leyenda de esta imaginaria composición gráfica las palabras de Jesucristo al rico que quiso ser su discípulo: "Vende cuanto tienes, ven y sígueme". Y, a partir de ahí, veremos hasta donde llega la infamia de estos nuevos fariseos de nuestro tiempo, empeñados en buscar la paja en el ojo ajeno, olvidando la viga que llevan en el propio, sin perder de vista lo que ellos pregonan al decir, como lo han dicho sus santos, que todos los seres vivos, incluso los linces, "son hijos de Dios". O ¿acaso están diciendo que habría que matar a los linces para impedir o justificar los abortos?